domingo, 8 de marzo de 2015

ESPAÑOL



ENSAYO




DIANA CATALINA LABRADOR
JUANITA PEÑA VELASQUEZ




GRADO: NOVENO B



PRESENTADO A: CLAUDIA MONROY




MATERIA: ESPAÑOL




NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO
ESPINAL-TOLIMA
2015


INTRODUCCIÓN

En este tema hemos de hablar sobre la proclama “Por un país al alcance de los niños” por Gabriel García Márquez donde se habla que en los primeros españoles que vinieron al Nuevo Mundo vivían aturdidos por el mundo, el canto de los pájaros, los olores y acabaron una especie de perros mudos que los indígenas criaban para comer. Muchos de ellos eran criminales sin razón de libertad y no tenían razones para quedarse.
Cristóbal Colón fue un navegante y cartógrafo al servicio de la Corona de Castilla, fue el  que al haber realizado el denominado descubrimiento de América el 12 de octubre de 1492. Su llegada a América impulsó decisivamente la expansión mundial de Europa y la colonización por varias potencias europeas de gran parte del continente americano y de sus pobladores. Su antropónimo inspiró el nombre de un país: Colombia.
En todo sentido era un mundo más descubierto desde que Cristóbal Colón llegó a Latinoamérica a gobernar y tener más poder sobre este país, cambió su lenguaje llevó consigo hombres infectados con enfermedades del viejo mundo, creencias religiosas que los indígenas americanos nunca habían experimentado y una ideología que forzará un choque entre los hombres de Colón y los indígenas. Las enfermedades del viejo mundo, los animales y culturas afectaron tanto a los indígenas americanos que muchos de ellos desaparecieron de América para siempre.










LA NUEVA ERA DE LOS ESPAÑOLES

Cuando Cristóbal Colón llegó respaldado por una una carta de los reyes de España para el emperador de China, había descubierto un país para poder gobernar. En su diario a bordo escribió que los nativos los recibieron en la playa como sus madres los parieron, que eran hermosos y de buena índole y tan caídos de natura, que cambiaban cuanto tenían por collares de colores, sonajas de latón, cosas preciosos, etc. Perdió los estribos cuando descubrió que sus narigueras eran de oro, al igual que las pulseras, todos sus collares, los grandes y finos aretes y las tobilleras que tenían campanas de oro.
Cristóbal Colón condenó a los pobres indígenas a ser protagonistas del nuevo Génesis que empezaba ese día. Muchos de ellos se murieron sin saber de dónde habían venidos los mayores invasores, también muchos de ellos murieron sin saber dónde estaban o porque los mataron, Los incas con diez millones de habitante, ellos tenían un gran y buen estado constituido con ciudades monumentales en las cumbres andinas para tocar al dios solar, también tenían muchos sistemas magistrales de cuenta de razón y archivos, memorias de uso popular que sorprendieron a matemáticos de Europa.
Tenían un culto laborioso de las artes públicas, cuya obra magna fue el jardín del palacio imperial, con árboles y animales de oro y de pata en un tamaño muy natural. Los aztecas y mayas habían plasmado su conciencia histórica en pirámides sagradas entre volcanes acezantes y tenían emperadores clarividentes, astrónomos insignes y artesanos sabios que desconocían el gran uso industrial de la rueda, pero la utilizaban en los juguetes de los niños y además producían más diferentes maneras de aprender a usar la rueda hacia los niños con sus juguetes.
En la esquina de los grandes océanos se extendían más de cuarenta mil leguas cuadradas que Cristóbal Colón entre vió apenas en su cuarto vieja, y que hoy lleva su nombre: Colombia. Lo habitaban desde hacía unos doce mil años atrás en varias comunidades dispersas de lenguas diferentes y culturas distintas y sus identidades propias bien definidas. No tenían una noción de Estado ni unidad política entre ellas, pero habían descubierto el prodigio político de vivir como iguales en las diferencias. También tenían una variedad de sistemas antiguos de ciencia y educación y una rica cosmología vinculada a sus obras de orfebres  geniales y alfareros inspirados.
Su madurez era muy creativa se había propuesto para incorporar el nuevo arte la vida cotidiana, y lo consiguieron con aciertos memorables, tanto en los utensilios domésticos como en el modo de ser. El oro y las grandes piedras preciosas no tenían para ellos un valor de cambio, sino un poder cosmológico y artístico, pero los españoles los vieron con los ojos de Occidente, oro y piedras preciosas de sobra para dejar sin oficio a los alquimistas y empedrar los caminos del cielo con doblones de cuatro, esa fue la razón y la fuerza de la Conquista y la Colonia, el origen real de lo que somos.

Los tres o cuatro millones de indios que encontraron los españoles estaban reducidos a no más de un  millón por la crueldad de los conquistadores y las enfermedades desconocidas que trajeron consigo. Pero el mestizaje trae ya una fuerza demográfica incontenible. Los miles de esclavos africanos fueron traídos, por la fuerza de trabajos barbados de minas y haciendas, que habían aportado una tercera dignidad al caldo criollo. Con nuevos titulares de imaginación y nostalgia y otros Dioses remotos
Pero las leyes de indias habían impuesto patrones milímetros de segregación según el grado de sangre blanca dentro de cada raza: mestizo de distinciones varas, negros esclavos, negros libertos, mulatos de distintas escalas. Llegaron a distinguirse hasta dieciocho “18”  grados de mestizos, y los mismos blancos españoles agregaron a sus propios hijos como blancos criollos. Los mestizos estaban deshilachados para ciertos cargos de mando y gobierno y otros oficios públicos, o para ingresar en colegios y seminarios. Los negros carecían de todo, incluso de un alma, no tenía derecho a entrara en el cielo ni el infierno
Su sangre se consideraba impura hasta que fuera decantada por cuatro generaciones “4” generaciones de blancos. Semejantes leyes no pudieron aplicarse con demasiado rigor por la dificultad de distinguir las intrincadas fronteras de las razas, y por la misma dinámica social del mestizaje, pero de todos modos aumentar las tensiones y la violencia raciales. Hasta hace pocos años no se aceptaban todavía los colegios de Colombia los hijos de uniones libres. Los negros, igual en la ley, padecen todavía  de muchas discriminaciones, ademáss de las propias pobrezas




CONCLUSIÓN

En este inspirado texto, el premio Nobel de literatura, Gabriel García Márquez, realiza una breve reseña de la amarga y dura historia de nuestro país, el lugar en donde él y yo nacimos y del que a pesar de todos sus problemas, nos sentimos orgullosos y al que aún le encontramos cosas hermosas las cuales podemos expresar con gran afectación. Colombia, el lugar en este mundo que recibió una pútrida herencia colonial que consiste en haber construido un país de puertas cerradas, clausurado del mundo, lejos de las leyes de democratización y del desarrollo social, y ese no es el único problema, ni siquiera el más importante, lo peor es que somos conscientes de nuestros desarreglos, pero nos preocupamos más por acabar con los pequeños inconvenientes mientras las causas de fondo son evadidas o tapadas con curitas mientras el pueblo se muere por la enfermedad de la eterna ignorancia. A lo largo de la historia se nos ha enseñado  y oficializado la versión modificada de los hechos, dispuesta más para tapar una verdad vergonzosa que para clarificar la historia oficial, en ella se conmemoran momentos históricos que aún no entendemos y algunos ni conocemos, quizá porque  se ganaron batallas que nunca se dieron y se consagraron glorias que nunca alcanzamos y a lo largo de esta apocada adaptación de la historia la esperanza de los pocos colombianos a los que nos corre sangre amarilla, azul y roja por las venas, nos queda la esperanza de que la historia no se parezca a la patria en la que vivimos, sino que Colombia  acaba por igualarse a la historia que se encuentra plasmada no solo en los sinnúmero de libros sino en la mente de las personas que fuimos educadas por estas versiones.

En conclusión, la imagen del futuro debe cambiar por lo menos para nuestros niños, Colombia debe procurarse una educación fortalecida con nuestras verdaderas raíces y con ambientes sanos donde se pueda vivir, en donde se pueda correr, jugar, explorar en paz, en un lugar adecuado para el crecimiento de los sueños, metas, aspiraciones y sobre todo del conocimiento de los miles de niños colombianos, quienes cada día buscan en su país el apoyo que necesitan para convertirse en el futuro de una patria marginada.